Corrigiendo mis conceptos equivocados de los gimnasios
Durante mucho tiempo pospuse mi ingreso a un gimnasio porque tenía la idea de encontrarme con un monton de tipos musculosos y chicas esculturales que me verían de menos por ser tan delgado, y que el instructor sería uno de esos fisicoculturistas que se la pasan flirteando con las modelos que llegan a hacer ejercicio, mientras a mí me pondría en una bicicleta estacionaria y se olvidaría de mí... afortunadamente yo estaba muy equivocado.
Al entrar me encontré con que la mitad de quienes estaban ejercitándose eran personas gordas que habían decidido ya no ser gordas, algunos otros eran flacuchos como yo que habían decidido ya no ser flacuchos. Solo había un par de chicos ni siquiera extremadamente muscolosos sino solo fornidos que, lejos de burlarse de los demás, estaban ensimismados en sus ejercicios sin hablar con nadie, pero dan buenos consejos y uno se les acerca a charlar.
Incluso el instructor, que se llama Lisandro, no es más alto que yo y es penas un poco más fornido que un hombre normal, además de ser muy agradable y paciente. Se preocupa por enseñarme bien los ejercicios y supervisa que los haga bien antes de asignarme una rutina e irse, no a enamorar a una modelo, sino a supervisar la rutina de otro cliente... Eso me llenó de animos.
Fue entonces cuando caí en cuenta de mi error, yo esperaba que el gimnasio fuera un club social, donde un tipo nuevo llega a tratar de integrarse a un grupo de gente que ya se conoce bien... Olvidé que no se trata más que de un negocio, yo soy un cliente, pago mi mensualidad no solo para que me dejen usar las máquinas de ejercicios, sino para que un empleado me enseñe a hacerlo y me trate bien, porque sin gente como yo, que está tratando de hacer un esfuerzo por verse mejor, ellos no tendrían que comer.
En cuanto a los resultados, si alguien me hubiese dicho que en un año vería mejorar mi cuerpo, aun así hubiese continuado, pero me sorprendió mucho escuchar que uno de estos fornidos chicos me contestó, al preguntarle, "Pues, si vienes a diario, en dos meses tendras un buen cuerpo." Al principio crei que quería tomarme el pelo "si, en dos meses, todo es cuestión de ponerle empeño" agregó al ver mi cara de increduliodad "yo tengo un año de venir y no era muy diferente que tú cuando comencé. Es solo cuestión de empeño... como todo en la vida."
Supongo que gran parte de mi error fue dejarme llevar por los conceptos vistos en la televisión y el cine... "¡pues claro!" me dije a mi mismo "Si en la televisión todos deben verse bien, y los extras que aparecen en los gimnasios son fisicoculturistas y modelos de revista... no es una realidad."
De la misma forma como la gente sana no va a los hospitales, sino los enfermos; la gente naturalmente escultural y atractiva no va a los gimnasios, sino la gente que no está a gusto con su cuerpo. Por supuesto que habrá algunos chicos fornidos y chicas curvilineas entre tantos gorditos y flacuchos, pero son como nosotros, ellos alguna vez también fueron flacuchos o gordos, por eso están ahí, porque decidieron que querían dejar de ser flacuchos o gordos, ahora lo han logrado.... y comprenden el esfuerzo que hacen los demás.
Yo solo tengo un par de dias de haber empezado, pero les daré un consejo: Si aun no se deciden a ir a un gimnasio, ¡háganlo! Mis músculos aun no se agrandan, ni tampoco mi autoestima, pero parece que ambos van por buen camino. La actividad física realmente reanima, es una de las cosas más placenteras de este ingrato mundo regresar a casa, luego de una hora de hacer pesas, con las piernas temblando como fideos y sin poder levantar los brazos más arriba de la cabeza...







Comentarios sobre Corrigiendo mis conceptos equivocados de los gimnasios
INTERESANTE ESCRITO GRACIAS POR TU COMENTARIO LA TELEVISON TE MUESTRAS MODELOS DE BELLEZA QUE MUCHAS VECES ESTAN ERRADOS SALUDOS
gracias a ti también por el comentario, enigma, espero verte por aqui de nuevo ^^
muy interesante post¡¡
voy a ponerte en contactos y así te voy leyendo.
gracias por pasarte por mi blog
besos
Sí, en algunos lugares te encuentras esas cosas... pero mis experiencias han sido estilo video de Marlen (con todo y el dale!!! sácame esos pectorales...)
Yo prefiero algo que me haga olvidarme de las culonas que están dándole vuelta al personal trainer y sacándole plan para más tarde (que sí las hay y no son nada modestitas).
Yo me apunto, pero en una academia de baile... o en la clase de baile del gym, porque me interesa hacer ejercicio y si es como si me estuviera partiendo la rodilla en la disco... pos mejor!!!
Un beso, Ifri
Sí el ejercicio es muy bueno tiene muchas ventajas, pero tampoco hay que abusar al cuerpo lo que pida y déjalo descansar de vez en cuando que no hay prisa. Y sí en los gimnasio va todo tipo de gente, lo malo es un lugar donde a fuerzas te encuentras a personas muy superficiales, ni modo…
gracias por los comentarios ^^
y fijate que duhamel que el mundo, me temo, es muy superficial, lo se por mi triste experiencia, si la mayoria de la gente no fuera superficial yo tendría novia y estaría con ese trauma....
Interesante escrito Ifriki, yo estuve en un gimnasio durante un año y la verdad es que me fue fenomenal, lo que pasó es que cambié de residencia y de lugar de trabajo y me pillaba muy retirado, lo intenté de nuevo en otro gym y la verdad es que era pura superficialidad, el entrenador sólo decía si quieres un culito asi tienes que hacer esto, y la verdad que salí escapada.
El año que estuve en el otro me fue genial, me encontraba muy bien, ya que yo voy por patologías óseas y ahora lo echo de menos.
Un saludo
Me he encontrado con este artículo por mera casualidad y creo que me ha terminado de convencer. Hasta ahora tenía tu misma concepción errónea de los gimnasios,- y tu misma situación, la delgadez jejeje-. No me lo voy a pensar mas y me voy a papuntar lo más pronto posible. Ganas no me faltan. Saludos y suerte. ;)